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EL CIS DE TEZANOS CONTRA EL MUNDO

Una última polémica ha vuelto a a sacudir al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Esta vez, el organismo dirigido por José Félix Tezanos ha provocado la indignación entre los expertos en demoscopia por un desajuste en la adjudicación de escaños en su última encuesta preelectoral de cara a las autonómicas madrileñas del 4 de mayo.

Una metodología cambiante muy cuestionada y un modus operandi desacreditado por los partidos políticos. No obstante, el duelo demoscópico provocado entre politólogos y expertos se debe esta vez a un supuesto empleo incorrecto de la fórmula electoral D’Hondt, que transforma la estimación de voto en escaños.

El CIS en la batalla por Madrid

Antes de ser contradicha, la encuesta predecía un empate a 68 escaños entre el bloque de izquierdas -PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid- y el de derechas- PP y Vox-, ninguno alcanzando los ansiados 69 que garantizan la mayoría absoluta en la Asamblea madrileña. Pero de empate nada. A la izquierda se le atribuye la obtención de 70 escaños frente a 66 para la derecha si se aplicase correctamente la fórmula electoral. Varios expertos han salido en defensa de esta hipótesis bajo el argumento de que, al no entrar Ciudadanos en el reparto según las últimas estimaciones, todo empate queda fuera de vista.

                                                               

Y si, efectivamente, a tenor del sondeo del CIS, los naranjitos se quedarían sin representación parlamentaria. Si al anunciado desplome de Ciudadanos le añadimos que Díaz Ayuso, clara vencedora en votos, se quedaría lejos de la mayoría absoluta con la que soñaba ni aunque contase con el apoyo de Vox, su horizonte de gobierno se nubla mientras engordan las posibilidades de que Ángel Gabilondo (PSOE) gobierne en la capital. Algo similar le ocurrió a la izquierda en 2015, cuando ganó en votos pero no en escaños al no lograr Izquierda Unida (IU) el umbral electoral del 5%.

El efecto Ayuso e Iglesias ha dado sus frutos, Podemos tendría garantizada la representación parlamentaria tras la peligrosa jugada de su candidato y el Partido Popular sería la fuerza más votada. Pero no, las elecciones no se resumen en un campo de batalla polarizado tal y como daba a entender el lema con el que abrió la precampaña el Partido Popular, ahora simplificado por la presidenta regional a “Libertad”.

Tezanos y la polémica cocina

Y detrás de este organismo cuyas encuestas son las más populares por tener el muestreo más amplio del país y una base de datos extensísima, quién mueve los hilos es José Félix Tezanos. Sociólogo, escritor y profesor español, es también uno de los altos cargos más polémicos del Gobierno socialista. Dejando su puesto en la dirección del PSOE allá por 2019, su nombramiento como presidente del CIS supuso la llegada de un supuesto nuevo método que renunciaba, en teoría, a la “cocina electoral”.

Y nada tiene que ver la cocina electoral con el arte culinario, aunque en ambos casos se trate de mejorar un producto que parece crudo mediante la adición de ingredientes. En demoscopia, es un método que puede utilizarse después de realizar una encuesta de intención de voto y por el que se corrigen las desviaciones para obtener unos resultados mejor ajustados a la realidad. Si bien puede beneficiar a algún partido, no se debe denominar tan rápidamente como manipulación. Sin embargo, pese a que Tezanos no opte por utilizar este término, los resultados de las encuestas preelectorales, tanto de las andaluzas en 2018 como de las generales de 2019,si han sido “cocinados” .

Un cálculo incorrecto…y algo más

Contra todo pronóstico, esta última encuesta no sobreestima a la izquierda como se le ha podido criticar otras veces. Más allá de un cálculo erróneo en la atribución de escaños, la controversia que ha acompañado cualquier sondeo publicado por el CIS se debe precisamente por favorecer al Partido Socialista del que Tezanos formaba parte. En 2020, se calculó que en todas las estimaciones de voto para las 17 elecciones que habían tenido lugar desde su nombramiento, se sobreestimó a la izquierda.

Siguiendo la línea del lema Tezanos was right, es cierto que varias estimaciones resultaron ser bastante precisas, como por ejemplo la encuesta de las generales de abril 2019. Pero el número es escaso con respecto a los patinazos. El sondeo preelectoral del 10 de noviembre de 2019, realizado antes de episodios como la exhumación de Franco o la sentencia del procés, es uno de ellos. Los métodos cambiantes tampoco ayudan, al contrario, dificultan la lectura.

El CIS está submergido en polémicas que por su número, sean ciertas o no, hacen cuestionar su fiabilidad. Pero debemos recordar que la demoscopia no es tarea fácil,y  que en muchas ocasiones aparecen elementos de incertidumbre que dan un vuelco a lo previsto y nos desestabilizan. En las palabras de Tezanos, “todo está abierto en este momento, es lo bonito de la democracia”.

Ana Girón Esquerdo

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