El medio de comunicación especializado en las noticias de España

CEUTA, UNOS 18.5 KILÓMETROS CUADRADOS MUY DIPLOMÁTICOS

La ciudad de Ceuta es un enclave español frente a Gibraltar. Con la ciudad de Melilla, son las únicas posesiones territoriales europeas en el continente africano, y de esta forma las únicas fronteras terrestres. Sus ubicaciones singulares las convierten en lugares de comercio y de tránsito notorias, así como fuentes de preocupaciones durante las crisis migratorias.

Ceuta se encuentra ante todo en medio de las relaciones diplomáticas entre España y Marruecos. La ciudad forma parte de España desde el siglo XVI y sin embargo Marruecos no pierde ni una ocasión para pedir un cambio de estatus de las dos ciudades portuarias con el objetivo de integrarlas bajo su autoridad. No obstante, en España los diferentes ejecutivos siempre negaron aunque solo fuera la posibilidad de un debate sobre este tema. Además, incluso si estas ciudades forman parte de las reinvindicaciones territoriales marroquíes, el Sahara occidental sigue siendo la prioridad del reino. Y el reconocimiento de su soberanía en este territorio por los Estados Unidos de Donald Trump en diciembre de 2020 lo legitimó incluso más, mientras que España y la Unión Europea piden una resolución del conflicto bajo la égida de la ONU con la organización de un referéndum de auto determinación.

Marruecos y España son vecinos cercanos con relaciones intensas, sobre todo económicas, entonces no se pueden permitir tensiones de mucho alcance. Sin embargo, cuando tensiones estallan, Ceuta se encuentra o en medio de estas tensiones o es el territorio en el que las consecuencias de éstas se hacen sentir más. Las crisis diplomáticas se temen más en Ceuta que en otra lugar. Por ejemplo, durante la crisis del principio de los años 2000, se temió que la « ocupación » del islote del Perejil sea el primer paso de una nueva marcha verde dirigida esta vez hacia Ceuta y Melilla (en referencia a la invasión marroquí del Sahara en 1975). Además, las visitas oficiales de los dirigentes españoles y de los representantes de la corona provocan cada vez reacciones hostiles del lado marroquí, como durante la visita de Juan Carlos en 2007. En estas ocasiones las autoridades recuerdan su voluntad de integrar estas ciudades a su territorio diciendo que solo son el resto de una descolonización inacabada.

Con el aumento de los movimientos migratorios dirigidos hacia Europa desde el año 2015, la frontera entre Ceuta y Marruecos se convirtió en un centro de preocupación para las autoridades españolas y europeas. La cooperación diplomática se reforzó entonces en este tema (aunque está sobre la mesa desde finales del siglo XX con acuerdos España-Marruecos). El objetivo es que Rabat se ocupe de contener los flujos que se dirigen hacia Europa, y eso en la misma política de externalización de las fronteras europeas, como se puede observar más al Este del Mediterráneo tal como las cooperaciones con Libia y Turquía sobre todo.

Fue una mezcla de varios desacuerdos y puntos de tensión la que llevó a la crisis que sufrió Ceuta a mitades de mayo. Últimamente, Rabat y Madrid reivindicaban buenas relaciones diplomáticas, mientras que en realidad estaban más frías de lo que aseguraban los discursos oficiales, sobre todo con la posposición hasta una fecha desconocida de la cumbre bilateral del 17 de diciembre de 2020. Esta vez, lo que hizo saltar el polvorín fue la revelación de la admisión en un hospital de Logroño del líder del Front Polisario (el enemigo de Marruecos en el Sahara occidental). Esta asistencia sanitaria realizada bajo un falso pasaporte de Brahim Ghali ofendió de verdad (a) Marruecos que consideraba que tenía que haber sido informado. 

Marruecos es consciente del poder de presión que tiene sobre España con las fronteras de los enclaves españoles en su territorio. Fue así como la llegada masiva de migrantes entre el 17 y el 19 de mayo se consideró una consecuencia de una decisión deliberada de Marruecos de laisser faire y reducir los controles en las fronteras (en un video se puede por ejemplo observar un guardia fronteras manteniendo abierto un pasaje para un grupo de personas). Fue así como en 24 horas más de 8000 personas llegaron a la ciudad (por vía terrestre o por el mar) entre las cuales 2700 menores de edad, o sea cerca de un 10% de la población de Ceuta. Con la provocación de la crisis, Marruecos recuerda que es un socio indispensable y advierte las autoridades que es necesario cooperar con él. 

Por otra parte, esta crisis humanitaria del lado de Europa fue sobre todo interpretada como una crisis diplomática. Charles Michel publicó un tuit para defender las fronteras de la Unión Europea.

 

A nivel europeo, España recibió la propuesta de una ayuda gracias al mecanismo Frontex (la Agencia europea de guarda-fronteras y de guardacostas), pero no se observó mano tendida para ayudar a acoger a estas personas refugiadas como pudo ser el caso por el pasado durante periodos de llegadas masivas a algunos territorios al sur de la Unión. Y las expulsiones masivas hacia Marruecos solo han sido criticadas por asociaciones de defensa de los derechos humanos.

La vuelta a la normalidad fue por cierto marcada por la negociación de nuevos acuerdos. Se evocó un acuerdo con la UE condicionado al pago de 3.5 mil millones de euros para el periodo 2021-2027. Por su lado el gobierno español tendría que dar 30 millones de euros de ayuda a Marruecos. Teniendo en cuenta que el país ya recibe ayudas financiarlas a la vez por parte de su vecino y de la UE a cambio de su cooperación reguladora.

Ceuta se encontró entonces una vez más en medio de tensiones diplomáticas en las cuales la palanca de presión usada han sido seres humanos deseando un futuro en Europa, y la mayor parte de los protagonistas de las fotos que conmovieron la red han sido mandaos de vuelta a Marruecos.

 

Suzanne Marion

Traducción: Nolwenn Klopp Tosser 

Partager cet article

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email