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CASO NEVENKA : SE ROMPE EL SILENCIO. HEROÍNA Y NO VILLANA.

Nevenka Fernández fue la primera denunciante que ganó una querella por acoso sexual contra un político en España. 20 años después, reaparece entre las sombras para romper su silencio. Ganó la batalla judicial , pero fue despreciada y condenada por una sociedad impregnada de machismo que no se molestó en escuchar ni en entender.

La plataforma Netflix rescata la historia de la pionera del movimiento #MeToo en España emitiendo, tres días antes del Día Internacional de la Mujer, la serie-documental de tres episodios Nevenka. Bajo la producción de Newtral, el documental rinde tributo a su valentía y relata de forma objetiva lo que sucedió en Ponferrada. Junto al testimonio de la protagonista de la historia, imágenes de archivo y declaraciones de personas relacionadas con los hechos acompañan la reconstrucción de un relato cuestionado.

El objetivo del documental es demostrarle a Nevenka que el prisma de la ciudadanía ha evolucionado. Y que, contrariamente a la España de principios del siglo XXI, aún no acostumbrada al alzamiento de voz ni educada en temas de género, emerge la sensibilidad y la concienciación.

Un primer testimonio del #MeToo español : “Hay algo que no es como me dicen”

El documental comienza cuando la concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Ponferrada (León) se enfrenta públicamente a Ismael Fernández, por aquel entonces alcalde por el Partido Popular desde 1999 y principalmente, su acosador ,con quien había mantenido previamente una breve relación sentimental. Tenía 26 años cuando denunció al hombre que le acosaba sexualmente : su jefe.

“En enero del 2000, tras decirle a Ismael que no tengo claros mis sentimientos, la relación se acaba. A partir de ahí, empezó un infierno para mí”. Son las primeras líneas del comunicado de dimisión que leyó en marzo del 2001 en una rueda de prensa, rompiendo con unos esquemas que hoy ya nos resultan familiares . Encerronas, cartas, mensajes en el móvil y desprecios en público y en privado hacia ella y su trabajo, aprovechándose de su superioridad jerárquica. Con lágrimas en los ojos, describe los episodios que tuvo que soportar durante meses y que la llevaron a recibir tratamiento psiquiátrico meses antes de presentarse ante un juez.

© El Confidencial

El precio de la libertad

No consiguieron silenciar al “segundo sexo” del que hablaba Simone De Beauvoir. Pero como dijo la feminista afroamericana Audre Loren : “el silencio no nos protegerá”. Y efectivamente, su infierno solo acababa de empezar. Desprecio, soledad y rechazo fue el precio que pagó por su disidencia. Nadie salió en su defensa. Repudiada por su círculo de derechas por poner patas arriba un mundo al que había pertenecido y por cuestionar la realidad dominante representada por Ismael Álvarez, fue también despreciada el círculo de izquierdas al tratar el caso como un problema interno del partido conservador. Charo Velasco, en aquel momento jefa de la oposición por el PSOE en el Ayuntamiento de Ponferrada , fue la única excepción a la regla.

El acoso que sufrió fue doble, su relato dio pie a una condena mediática y social que la llevó a esconderse. Por aquel entonces, el papel de víctima fue reservado para él, mientras que ella encarnaba la figura de femme fatale. Al cuestionar la verdad absoluta, al poner en duda la moralidad de los comportamientos de una persona tan apreciada como lo era el alcalde, invencible, Nevenka fue  humillada. Rechazando la verdad judicial, miles de personas se concentraron para manifestarse para respaldar al político ya condenado y desprestigiarla a ella.

Desbordada por el giro de los acontecimientos, el hundimiento de su carrera política en España y el linchamiento público por parte de una mayoría que desconfiaba de su relato, decidió exiliarse al Reino Unido Él, condenado en 2002, dimitió de todos sus cargos y sigue defendiendo su inocencia hasta hoy. Una vez cumplida su pena de cárcel nueve meses, volvió a la política hasta el año 2013.

“No es no”. Y no solo eso.

Los episodios de abuso y acoso sexual no se resumen únicamente en la prestación del consentimiento, también es una cuestión de presión y coacción. Como Nevenka, otras mujeres se ven forzadas a aceptar comportamientos misóginos en su día a día, quizás creyendo que son pasajeros, para poder mantener su puesto y prestigio. ¿Quién era ella para imponerse ante quien le pagaba el sueldo? ¿Quién iba a creerla ante un hombre respetado y con tal posición social?

Un caso revelador que puso en evidencia la compleja relación entre el género y la política. Hizo visible una realidad en política, la del abuso y el acoso sexual. Nevenka fue víctima de prejuicios y estigmas machistas. Su historia contribuyó, en parte, a la concienciación de la existencia de estos episodios, algo que hoy damos por hecho. E hizo más. Contribuyó al desencadenamiento del movimiento de liberación de la palabra de la mujer que vino después.

Ana Girón Esquerdo

Traduction : Anaïs Ponsin

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